La justicia restaurativa solo es legítima cuando se cumple y genera transformaciones reales en la vida de las víctimas. Bajo este principio, la Corporación MilVíctimas ha orientado su trabajo a garantizar que los procesos de reparación no se queden en compromisos formales, sino que se traduzcan en resultados concretos, verificables y dignificantes.
A través de su acompañamiento jurídico y psicosocial, MilVíctimas trabaja para que las víctimas del conflicto armado —militares, policías y sus familias— accedan de manera efectiva a la verdad, la justicia y la reparación integral. La Corporación participa activamente en escenarios del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, promoviendo el reconocimiento del daño y el cumplimiento de las medidas restaurativas acordadas.
Además, MilVíctimas impulsa acciones de orientación, pedagogía y visibilización, que permiten a las víctimas conocer sus derechos, participar en los procesos y exigir que los compromisos asumidos se cumplan de manera efectiva. Para la Corporación, la reparación auténtica no puede ser simbólica ni parcial: debe impactar la vida de las personas y contribuir a la recuperación de su dignidad.
Desde esta perspectiva, MilVíctimas insiste en que cumplir no es un acto voluntario, sino una obligación ética y jurídica. Solo así la justicia restaurativa puede convertirse en una herramienta real de reparación, confianza institucional y construcción de paz.






