En un nuevo aniversario de la masacre de Gutiérrez, la Corporación MilVíctimas rinde homenaje a la memoria de quienes perdieron la vida y expresa su solidaridad con las madres, las familias y los sobrevivientes que, durante años, han sostenido el recuerdo de sus seres queridos con dignidad, fortaleza y esperanza.
Las conmemoraciones no solo son un ejercicio de memoria. También representan una oportunidad para reconocer el sufrimiento de quienes han esperado durante décadas que su voz sea escuchada y que su historia ocupe el lugar que merece en la construcción de verdad sobre lo ocurrido.
Las madres de Gutiérrez han cargado con el peso de una pérdida irreparable. Su perseverancia es un testimonio de amor, resistencia y compromiso con la memoria de sus hijos. Por ello, desde MilVíctimas hacemos un llamado para que este aniversario contribuya a fortalecer su reconocimiento como víctimas y como protagonistas de un proceso que no puede construirse sin escuchar sus relatos, sus expectativas y sus derechos.
Confiamos en que la Jurisdicción Especial para la Paz continúe avanzando en el esclarecimiento de estos hechos y que los espacios de participación permitan que las madres y los sobrevivientes sean plenamente escuchados y reconocidos. De igual manera, esperamos que la sociedad colombiana mantenga viva la memoria de lo ocurrido y comprenda el profundo impacto humano que dejó esta tragedia en decenas de familias.
Reconocer a las madres de Gutiérrez no es únicamente un acto institucional o judicial; es, sobre todo, un deber ético con quienes han esperado durante años que su dolor sea comprendido, que su memoria sea dignificada y que su historia forme parte de la verdad que el país está llamado a construir.
En esta fecha de conmemoración, la Corporación MilVíctimas reitera su compromiso de continuar acompañando a las madres, las familias y los sobrevivientes, promoviendo escenarios de participación efectiva y trabajando para que su voz siga ocupando el lugar que merece ante la JEP y ante toda la sociedad.
Porque mientras exista memoria, también existirá el compromiso de no olvidar a quienes han hecho de su amor y su perseverancia una lección de dignidad para todos.








