Desde MilVíctimas rechazamos de manera categórica el anuncio atribuido al ELN en el que se pretende justificar la prolongación del cautiverio de personas secuestradas bajo la figura de una supuesta “prisión revolucionaria”. De acuerdo con la información conocida públicamente, el grupo armado habría impuesto “condenas” contra funcionarios del CTI y miembros de la Policía secuestrados en Arauca, manteniéndolos privados de la libertad por varios años más.
Para MilVíctimas, ningún grupo armado tiene autoridad moral, jurídica ni política para juzgar, condenar o privar de la libertad a una persona. El secuestro es un crimen, no una forma de justicia, y constituye una grave vulneración a la dignidad humana, a la libertad y a los derechos fundamentales de las víctimas y sus familias.
Como organización que acompaña a miembros de la Fuerza Pública víctimas y a sus familias, expresamos nuestra solidaridad con todas las personas secuestradas, incluidos los miembros de la Fuerza Pública que permanecen en cautiverio, así como con sus seres queridos, quienes enfrentan la incertidumbre, el dolor y la espera.
Reiteramos nuestro llamado a la liberación inmediata e incondicional de todas las personas secuestradas. Ninguna causa, discurso o pretendida justificación puede estar por encima de la vida, la libertad y la dignidad humana.
La libertad no puede seguir esperando.








