MilVíctimas desarrolló una jornada de orientación jurídica y acompañamiento psicosocial para fortalecer la participación de miembros de la Fuerza Pública víctimas y sus familias en el Macrocaso 10 de la JEP.
La reparación adquiere sentido cuando incorpora las experiencias, necesidades y expectativas de quienes han sufrido el conflicto armado. Con este enfoque, MilVíctimas realizó en Bucaramanga una jornada que articuló información jurídica, memoria y espacios de escucha, dirigida a militares, policías y familiares de víctimas acreditadas en el Macrocaso 10.
La convocatoria comprendió los departamentos de Cesar, Santander y Norte de Santander. El encuentro tuvo como propósito brindar herramientas para comprender el proceso ante la JEP y promover la construcción de propuestas restaurativas desde las voces de las propias víctimas.
El componente jurídico abordó las etapas de participación en el Macrocaso 10, el Auto de Determinación de Hechos y Conductas No. 12 de 2026 y el procedimiento dialógico. Estos contenidos se complementaron con orientación sobre justicia restaurativa, sanciones propias y medidas de contribución a la reparación, para facilitar una participación informada.
La memoria también ocupó un lugar central. A través de actividades como “Nos conocemos a través de la memoria” y “Pinceladas para el alma”, la jornada incorporó espacios de reconocimiento y expresión emocional, orientados a acompañar la reflexión sobre las experiencias vividas. El trabajo psicosocial se planteó desde el cuidado y la acción sin daño, con atención a los enfoques diferenciales de Fuerza Pública, discapacidad y género.
Por su parte, “Nos escuchamos con un café” propuso el diálogo en grupos para identificar iniciativas restaurativas vinculadas con las expectativas de reparación de los participantes. La metodología contempló la construcción y priorización colectiva de propuestas, así como un mecanismo de consulta por WhatsApp para ampliar la participación de las víctimas vinculadas a este espacio.
Este ejercicio puso en el centro una cuestión fundamental: las víctimas tienen conocimientos y experiencias indispensables para orientar las acciones de memoria y reparación. Escucharlas implica abrir espacios en los que puedan formular propuestas y participar en las decisiones que les conciernen.
Con su presencia en Bucaramanga, MilVíctimas reafirma el compromiso de acercar el acompañamiento jurídico y psicosocial a los territorios, y de trabajar para que los miembros de la Fuerza Pública víctimas y sus familias cuenten con herramientas para ejercer sus derechos y aportar al proceso restaurativo.








